Reconocer el estado
Identificar señales de sobrecarga, emociones y disparadores antes de actuar o tomar decisiones.
Conciencia emocional y herramientas para gestionar la presión, cuidar las relaciones y crear condiciones para trabajar mejor.
Diseñar una propuesta para mi equipo ↗
Cómo responde bajo presión. Cómo escucha. Cómo pone límites. Cómo abre una conversación difícil.
Trabajamos esos momentos cotidianos para que el cuidado del bienestar tenga una expresión concreta en la forma de liderar.
Identificar señales de sobrecarga, emociones y disparadores antes de actuar o tomar decisiones.
Practicar pausas, límites y recursos para recuperar capacidad de respuesta en situaciones exigentes.
Abrir conversaciones útiles sobre bienestar e incorporar hábitos de revisión con el equipo.
Reconocer, comprender y nombrar lo que sentimos para elegir cómo expresarlo y regularlo.
Detectar cuándo la activación dificulta escuchar, decidir o responder, y trabajar cómo recuperar regulación.
Una conversación breve y periódica para escuchar al equipo y acordar acciones que puedan sostenerse.
Las herramientas se adaptan al nivel de responsabilidad y al contexto. Las conversaciones de equipo respetan la intimidad de cada persona.
Un foco concreto y herramientas que permitan empezar a trabajar sobre él.
Varias sesiones para profundizar, practicar entre encuentros y revisar dificultades.
Un programa con espacios de revisión para acompañar la incorporación de hábitos.
Acordamos qué queremos mejorar y cómo revisarlo: identificar el estado antes de responder, abrir conversaciones periódicas, poner límites y trasladar lo aprendido a situaciones reales.
La duración, el alcance y el seguimiento se definen a partir de las necesidades del equipo.

Empecemos por el contexto, las dificultades y las conductas que queréis desarrollar.